¿Por qué es importante cuidar la piel?

La piel es el órgano más versátil y grande del cuerpo. La piel protege nuestro organismo de los factores externos del entorno que nos rodea, proporciona el sentido del tacto, cumple muchas funciones vitales y refleja nuestra salud física y mental.

La piel se ve afectada por todos los aspectos de nuestra vida, desde lo que comemos hasta el lugar donde vivimos. Existe en un estado de crecimiento constante, con células viejas que mueren a medida que se forman nuevas. Una piel sana puede combatir mejor los signos del envejecimiento, curarse mucho más rápido y evitar mejor posibles enfermedades.

Observar nuestra piel regularmente nos ayuda a conocer mejor sus características y apariencia, lo que hará que detectemos cualquier cambio en ella con mayor rapidez. Este conocimiento es muy importante para poder brindar a la piel el cuidado más adecuado y tener una rutina que se adapte a nuestras necesidades en diversas etapas de la vida.

Funciones vitales de la piel

Hay muchas las razones por las que necesitamos un cuidado adecuado para la piel, a pesar de que tiene una increíble capacidad para mantenerse. El cuidado apropiado no se trata sólo de lucir bien, sino también de sustentar una piel sana para que las funciones vitales que cumple en nuestro cuerpo se conserven al máximo.

  • Actúa como un escudo y filtro que protege el organismo de agentes externos: sol, frío, contaminación, sustancias químicas, bacterias, entre otros. Es el único órgano que está directa y constantemente en contacto con el exterior.

  • Regula la temperatura del cuerpo: la piel permite y mantiene una temperatura corporal ideal para el organismo, gracias a su poder de aislamiento y otros procesos, tales como la transpiración.

  • Generador de vitamina D: la única vitamina producida por el cuerpo humano es la vitamina D, bajo la acción de los rayos UV, y es esencial para la salud de huesos y articulaciones. La piel, con la exposición al sol, contribuye a la producción de vitamina D.

  • Proporciona el sentido del tacto: gracias a sus millones de receptores táctiles y terminaciones nerviosas, la piel transmite la información que nos permite percibir sensaciones como: el tacto, la presión, la temperatura y el dolor.

  • Es autosuficiente, se repara y lubrica a sí misma:  la piel se regenera diariamente, produciendo células muertas que se deben de eliminar para que este proceso funcione. La piel debe recibir los cuidados necesarios para realizar de la mejor manera su función reparadora.

  • Refleja nuestro estado de salud, tanto física como mental: nos avisa de enfermedades externas, referentes al estado de la piel, pero también da señales de posibles enfermedades internas, a través de: cambios en textura o color, aparición de granos o manchas, entre otros.

  • Puede mostrar emociones: a través de sus propiedades, la piel ayuda a mostrar nuestro estado emocional: palidecer, sonrojarse, erizarse, producir hormigueo y emanar olor, por ejemplo.


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